La jornada festiva suele arrancar muy temprano con la misa de romeros, a las seis de la mañana, en la parroquia de Nuestra Señora de las Virtudes, espacio desde donde sale la comitiva en dirección al santuario de Pajarete.
Con la apertura del día, son ya muchos los vecinos madrugadores que no se quieren perder el recorrido del Simpecado por las calles del pueblo, que está acompañado por mujeres ataviadas de flamencas, carrozas, enganches y jinetes a caballo. Es una estampa muy esperada cada septiembre por todos, ya que es el mes festivo por excelencia en este pueblo.

