CRÍTICAS


El gran showman

6 de 10

CRÍTICA

Si existe un género cinematográfico capaz de conseguir un efecto subyugante en el espectador, ese es el musical. Como el séptimo arte en sí, aglutina nuestros propios sueños y anhelos, consiguiendo que viajemos a un mundo quizás no real pero sí mágico.

“El gran showman” se está postulando como una de esas piezas del género que perdurarán en la memoria del público, pero no sé si lo logrará en la mía.

Es innegable su poderoso atractivo visual, la impecable factura y el gancho de la mayoría de sus números musicales –el del trapecio entre Zac Efron y Zendaya es de muchos quilates-. El anacrónico encanto de sus canciones decora y da colorido a la biografía de un visionario como Barnum, convirtiendo el film en una gozosa celebración de la vida, el amor y la amistad repleta de buenos sentimientos.

Pero no existe nada más allá de los que los americanos llaman “feel good movie”. A pesar del loable esfuerzo interpretativo del siempre encantador Hugh Jackman, la historia pulula por senderos ya trillados. Cuando la música desaparece, el film se precipita hacia el convencionalismo más exasperante y de una manera plana nos narra una historia bobalicona, previsible y, a ratos, tramposa que lastra el maravilloso potencial del producto.

Si sabes dejarte llevar por el atractivo envoltorio sin reparar en el contenido, “El gran showman” es tu película. Pero si intentas visionar un musical con inteligente carga emocional y una profunda descripción de personajes, quizás deberías revisar –sin ir más lejos- “La La Land”.

Ver ficha de la película
Crítica por Andrés Martín





Villas Flamenco y Hacienda Roche Viejo - Apartamentos en la playa y Alojamientos Rurales en Conil






Booking.com