Miércoles 7 de Enero de 2009
buscador

EL MARCO DE JEREZ
Al Oeste de la provincia de Cádiz, entre la costa atlántica y las primeras estribaciones serranas, se ubica la "zona de producción" protegida por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen" Jerez-Xéres-Sherry y Manzanilla- Sanlúcar de Barrameda", donde se asientan las viñas cuyas producciones son susceptibles de destinarse a la elaboración de los distintos tipos de "jerez". Dentro de esta zona se enmarca un área más reducida llamada del" Jerez Superior" que comprende el triángulo limitado por las ciudades de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa Maria y Sanlúcar de Barrameda y que también determina la exclusiva "zona de crianza" donde se ubican las bodegas elaboradoras de los vinos amparados por la Denominación de Origen.
El recorrido por esta zona vinícola es obligado iniciarlo en la ciudad de Jerez de la Frontera, centro económico de la rica campiña gaditana y enclave bodeguero más importante del "marco' de su mismo nombre. Junto a un destacado catálogo monumental en el que son abundantes las edificaciones religiosas y una nómina de suntuosos palacios levantados por la aristocracia agricultora y la burguesía vinatera, el urbanismo jerezano presenta la peculiaridad que le es aportada por la arquitectura de sus bodegas, en las que, incluso, se observan características constructivas muy cercanas al lujo.
Las más importantes bodegas de Jerez -González Byass, Garvey, John Harveys, Sandeman, Williams & Humbert, son maravillosos conjuntos monumentales que encierran las claves que hicieron del "jerez" el vino más famoso del
mundo. Específicamente diseñadas para la crianza de sus vinos más representativos -"finos", "amontillados" y "olorosos"-, en los que nada se deja a la improvisación, las bodegas jerezanas son edificios de altos techos soportados por columnas estilizadas, porte majestuoso e interior fresco y tenuamente iluminado que conforman un necesario ambiente de sosiego.
El camino que, desde Jerez, nos conduce a Sanlúcar de Barrameda, nos presenta el característico paisaje con sus horizontes abiertos y suavemente ondulados en los que se asientan los viñedos de "Palomino", "Moscatel" y "Pedro Ximénez", las variedades de uvas admitidas por el Consejo Regulador. Las tierras de mayor calidad son las llamadas "albarizas", de color blanquecino y compuestas de margas orgánicas formadas por la sedimentación de las aguas del mar que en el oligoceno cubrían la comarca. Son tierras ricas en carbonato de cal, arcilla y sílice cuya característica principal es su alto poder de retención de la humedad, almacenando la lluvia caída en invierno para nutrir a la cepa en los meses secos.
Entre Jerez y Sanlúcar encontramos los mejores "pagos", pequeñas zonas de viñas generalmente delimitadas por accidentes topográficos, con tierras y mesoclimas idénticos. Entre los "pagos" de mayor calidad destacan "Macharnudo", "Carrascal", "Balbaina" y "Añina", todos ellos ubicados en tierras de "albarizas" del" Jerez Superior".
Las bodegas sanluqueñas, tan suntuosas y solemnes como las de Jerez -Barbadillo, Hidalgo, Argüeso, , presentan ungenuino microclima proporcionado por la ubicación de la ciudad, junto a la desembocadura del Guadalquivir, que es fundamental para la crianza de la "manzanilla", su vino más representativo, protegido por la denominación específica "Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda".