En las minas de carbón de Nunca Jamás, vive Rojo Peloloco. A penas es un niño, pero ya conoce el trabajo duro de la mina y el sabor de las piedras. El carbón que Peloloco encuentra ilumina el mundo de afuera, un lugar idealizado a donde sueña escapar algún día para poder mirar la luna. Pero en el mundo de afuera la luz no deja que se vean las estrellas y a nadie parece importarle saber de dónde viene todo el carbón.
