Su pasión fue tardía pero arrebatadora. Hace unos cinco meses, Chelsea Anthon, australiana de nacimiento y andaluza por vocación, charlaba con su amiga Anne Mason. Anne, escocesa de nacimiento pero que también descubrió un día los encantos de vivir en Vejer, le propuso tomar un “sherry”. Chelsea se atrevió y quedó prendada de un fino de la bodega Gutierrez Colosía que Anne le puso formando pareja de baile con un queso curado y anchoas.

