Se trata de un reportaje realizado a lo largo de casi una década en las calles de la ciudad de Cádiz durante sus carnavales. El autor se centra en la peculiar relación que se establece entre las agrupaciones callejeras y el público.
El público entregado, adultos que dejan de serlo por unos instantes, realidades paralelas, agrupaciones superadas por la poca vergüenza de su auditorio. Las fotografías de la exposición nos traslada a una visión personal de un carnaval callejero y errático, repleto de grandes pequeños momentos.

